La historia detrás de la puerta

“El primer hombre a quién, cercando un terreno, se le ocurrió decir: Esto es mío…”

J-J.Rousseau

Door in Field https://revistaecosistemasblog.net/2017/09/06/puertas-al-campo/

Me quedo mirando mi humilde puerta. Yo tengo una puerta viejita, sin doble cerrojo, ni doble de nada. Es solo un trozo de madera con un pequeño agujerito en la parte de arriba. Esa rendija es llamada mirilla, espiell, peephole, judas, spioncillo o behatxulo por ejemplo, en las diferentes lenguas que he consultado. Todas ellas remiten a una misma idea: una mirada furtiva, de algun modo ilegítima, frente a quién decide atreverse a llamar a la puerta.

Ese orificio cuenta una historia de miedo. Tanto miedo en un lugar tan pequeño.

Ese mismo miedo que nos llevó primero a construir una puerta a través de la cuál no podíamos ver quién venía

Y tuvimos que saber quien venía para no tener miedo.

Y ni aun así funcionó.

Y tal vez es mejor dejar puertas abiertas y preguntar a quién viene quién es y qué quiere.

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