2. Safo y la poesía

En la sesión de hoy hemos hablado de Safo y de su poesía, pero sobretodo hemos hablado de como las mujeres hemos hecho poesía a lo largo de la historia.

Empezamos por nuestra protagonista.

Safo griega
Safo de Ereso, copia romana de un original griego
saforomana
Fresco poempeiano
safocontemporanea
Sappho, Charles Mangin, 1877

Tres imágenes de la poetisa que no reflejan nada de su rostro real. Tres idealizaciones hechas a lo largo de la historia que nos dan cuenta de dos cosas: por un lado lo poco que sabemos sobre su vida y cómo fué,  y por otro lado, y tal vez con esa nos basta, que existió y pasó a la historia, gracias a sus palabras.

Pero si nos metemos un poco más en materia tenemos algunos datos más que nos la situan en su contexto histórico.

Las biografías más difundidas nos cuentan que era de Mitelene, la ciudad más importante de la isla de Lesbos. Que era de familia arístocrática, sus padres se llamaron Cleis y Escamandrónimo, que tuvo tres hermanos, que estuvo casada y que tuvo una hija a la que llamó como a su madre. Pero ni tan solo esos pequeños datos los podemos confirmar a ciencia cierta.

Sí que sabemos que vivió entre el siglo VII y el VI aC en una isla mediterránea. En medio de la luz y otras mujeres. Sabemos sin duda que tenía mucho talento haciendo poesia. También sabemos que si bien su arte es excepcional, no fue una casualidad.

En la sociedad griega dónde vivió nuestra protagonista las mujeres vivían su vida, fundamentalmente, al margen de los hombres. Es decir, vivían entre mujeres. Y ¿que hacían las mujeres entre ellas? Compartir sus vidas, claro.

Concretamente, las mujeres casadas, adultas, se dedicaban a servir de ejemplo para las más jóvenes. Existían lugares de encuentro, asociaciones relacionadas con el culto a alguna diosa. Instituciones donde las jóvenes, bajo la tutela de alguna mujer, se entrenaban para una vida feliz y decorosa. Algunos las han llamado thíasos.

Y allí también se cantaba. Es decír, se creaba poesía. Y Safo fué una más de las que debío crear en esos ambientes. No fué, por lo tanto casualidad, pero si que fué excepcional, porque ella era una maga de las palabras.

Nos decía Safo,”ahora estos cantos deleitan a mis compañeras, cantaré bellamente”. Y en ese pequeño verso nos cuenta tantas cosas… nos describe un universo de confianza y amor, de creación en el que vivió.

Lo más interesante de este mundo que nos traslada Safo en sus poemas es que nos ayuda a acercarnos a una infinidad de mundos femeninos que se han construido en el pasado y en el presente.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que la poesía no era solamente como decía el poeta, una arma de futuro, la poesía tampoco eras tú…

La poesía era la principal vía de expresión popular. Mucho antes de escribir en prosa, se escribió siempre en poesía, es decir, con versillos, rimas y canciones. Así se hablaban y así recordaban los pueblos. Así se hablaban y reflejaban su mundo las mujeres.

Lo más curioso del tema es que, como veremos a continuación, podemos rastrear en todo el mundo, desde la Antigua Grecia, hasta el Afganistán actual… una misma cadencia, unas mismas fórmulas, en todas las poesías escritas por mujeres. Como si se tratara de un solo pueblo.

Veamos algunos ejemplos.

De Safo…

Sino ven aquí, si mi voz de lejos
otra vez oíste y me escuchaste
y dejando atrás la dorada casa
patria viniste

Ánonimos griegos, atrubidos a Safo…

Tramador de madicencia, artífice de cuentos…muchacho insidioso, amigo
Enganador, murmurador, perjuro

Inscripción de época romana de Calahorra…

Basiolu di ma, domine (Dame un besillo, señor).

Anónimos castellanos, de época medieval….

Ay madre, mi amigo, se va y no tronará más. Dime, qué haré, ay madre
¿No me dejará (siquiera) un besillo?

¿Qué faré yo o qué seread de mi?
Habibi!
¡No te tolgas de mi!

Jarchas andalusís…

Mi corazón se va de mí
¡Ay señor, no sé si me volverá !
¡Me duele tanto por el amigo!
Está enfermo, ¿cuándo sanará?

Y podríamos seguir enseñando poesías de toda la Europa medieval con unas mísmas fórmulas, los refrains y chansons de femme franceses, los strambotti italianos…lamentos por la ausencia del amado, quejas de amor dolorido hechas por una mujer.

Cantos ambiguos, irónicos, insinuantes, de carácter malicioso algunas…Poemas que recreean un mundo poético propio, anónimo y de confianza.

Todas ellas nos llevan inevitablemente a pensar en la poesía trobadoresca. El amor cortés, el amor que se inventó en el medievo y que moldeó las maneras de sentir hasta hoy en día, ¿no tendría sus fundamentos en las cancioncillas de amor que cantaban las mujeres en los campos, en las casas, mientras se reunían y compartían juntas?

Por otro lado, tal y como insinuan algunos especialistas, ¿podríamos decir entonces que toda la lírica occidental (que bebe sin duda de occitania y sus trobadores) podría tener en sus antecentes estas canciones anónimas?

Bien, con estas preguntas abiertas, nos alejamos de Europa y vamos al lejano oriente. Allí, seguimos contando una misma historia, la de un mundo donde hombres y mujeres vivían en universos diferentes.

En lugares como Corea, sur de China o Japón, esos universos paralelos llegaron a un punto culminante, pues se llegó a crear una lengua propia para las mujeres, el Nushu, literalmente, la lengua de las mujeres.

En este enlace podéis leer la historia del Nushu:

Decía una hablante de esta lengua “Hizo nuestras vidas mejores, porque nos ofreció un modo de poder expresarnos”. Como bien apuntó una de las mujeres que ayer me acompañaron en clase, es una frase que resume muy bien todo lo que estamos contando.

Hablamos de expresión de un mundo marginal, de como los hombres vetaban o se creían o se han creído propietarios de la palabra, mientras en los márgenes ellas han creado un mundo lleno de intimidad y amor.

Ono no Komachi Japón, s.IX…

Él no viene.
Esta noche en la oscuridad de la luna
Despierto deseándolo.
Mis pechos palpitan y destellan,
Mi corazón se calcina.

Vamos terminando. Nos acercamos a otro lugar lejano, Afganistán. Allí las mujeres pastún crean poesía en medio de la marginalidad. Un cantó de violencia y reveldía en medio de la opresión. Y de nuevo nos encontramos con los márgenes. De nuevo cortos poemas de amor, de nuevo anónimos y de nuevo orales.

Tenemos la suerte que el también poeta Said Bahodine Majruh recopiló algunos de ellos en el libro “El suicidio y el canto”, traducido por Clara Janés.

Amo, amo, no lo oculto.
No lo niego,
Aunque por ello me arranquen con el
cuchillo todos los lunares

Media noche ya, y tu no estás aquí.
Mis mantas presas de llamas me queman entera.

Mañana los hambrientos de mi amor
Serán satisfechos
Pues cruzaré la aldea con el rostro descubierto
Y los cabellos al viento

Y ya casi al final, nos encontramos con las mujeres aforamericanas, que a través de sus cantos y de su blues también mostraron sus vidas y, más allá de la reveldía que demuestra la propia cración, nos econtramos con poca resignación y más ganas de dar batalla

It may be a week, it may be a month or two,
It may be a week, it may be a month or two,
But the day you quit me, honey, it’s comin’ home to you.
(Puede ser una semana, un més o dos
Pero el dia que me dejastes, cariño, vendrá contr ti)

Downhearted blues, Alberta Hunter

Si queréis escucharlo, aquí os lo dejo…

 

Y ya al final de todo, voy a hablar del País Vasco. Solo unas pinceladas, porque no conzco el tema en profundidad, pero me interesa. Si alguien tiene más datos, estoy encantada de recogerlos.

Os pongo este poema, que he citado muchas veces y que es tan bonito. También escrito por una mujer en el tiempo en que las mujeres cantaban en los funerales, ella cantó a su hermana muerta en el parto…

Zer ote da andra erdiaren zauria?
Sagar errea, eta ardo gorria.
Alabaina, contrario da Milia:
Azpian lur hotza gainean harria.
Cúal es la la herida del parto?
Manzanas asadas y vino rosado
Aún asi, al contrario de Milia:
Debajo la tierra fría, encima la losa.

Anónimo medieval, País Vasco (la traducción es mía, ya me perdonaréis la osadía).

También en este país donde vivo, ya se terminó el tiempo en que las mujeres se reunían y cantaban al amor (que es la vida) y a la muerte (que es la vida).

Pero, ojo, que algunas se empeñan en cambiar las historia y hacer historia… Como Maialen Lujanbio, que ganó el concurso de bertsolaris (la poesía oral improvisada del País Vasco) hace escasos meses cantándole a la vida que se cuce entre cuatro paredes, cantándole a la intimidad.

Todo iba bien, hasta que se encendió la luz.

 

Pequeña bibliografía.

  • Los “cantos de mujeres”. Nuevas prespectivas. E. Gangutia 2010 .
  • Safo (s.VII/VI aC), Ana Iriarte (Ediciones del Orto, 1997)
  • I used to be your sweet mama. Ideología, sexualidad y domesticidad. A. Davis en Feminismos negros. Una antología (Traficantes de sueños, 2012)
  • Guardar la casa y cerrar la boca, Clara Janes (Siruela, 2015)
  • Moments femenins de la humanitat, Pilar Godayol (ed. Mina, 2007)
  • Les Trobairitz, Poetes occitanes del s. XII (Editorial Horsori, 1983)

Para consultar el resto de sesiónes ir a

Mujeres que cambiaron la historia

 

 

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