On call

Todo empezó hacia el siglo XIX, o ¿tal vez el XVIII? En algunos lugares fue antes, sin duda. En otros más tarde. Se de sitios en los que no han hecho más que empezar con la cuenta.

La cuenta de todo: la medida de las cosas, la cantidad, profundidad, gasto…

Alucinada leí el otro día en el pote de jabón para bebé que tengo en casa: “Protege el capital de vida de la piel de tu bebé”.

Todo se mide y todo es suceptible de ser gastado.

Todo debe formar parte del engranaje, transformarse en combustible para la máquina capitalista.

Pero…

“Hay una dimensión un tanto borrosa que atañe a las distintas actividades (de cuidados), como es la actitud de estar disponbile, de estar atento, lo que en el mundo anglosajón denominan estar on call. Que no es exactamente realizar una acción, sinó estar en condiciones de realizarla en el momento que se requiera”

La berceuse ou l’enfant au lit, Vuillard

Por otro lado,

“El trabajo de cuidados se caracteriza también porque engloba una notable carga de subjetividad traducida en emociones, sentimientos, afectos, desafectos, amores, desamores, etc”.

Y ¿cómo contamos todo eso? me pregunto.

(Las citas vienen de la página 72 del libro Trabajo de cuidados. Historia, teoría y políticas)

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *